Día Internacional del Peluquero, una fecha que reconoce a quienes hicieron de la estética, el cuidado y el estilo una profesión.
Hay oficios que se aprenden en una escuela, otros que se transmiten de generación en generación y algunos que combinan ambas cosas. La peluquería tiene algo de cada uno. Requiere formación, conocimiento y actualización permanente, pero también necesita de las manos, del ojo, de la experiencia y de esa capacidad que solamente aparece después de haber pasado muchas horas frente a un espejo, una tijera y una persona que confía en quien tiene delante. Cada 25 de agosto, el Día Internacional del Peluquero permite poner en valor precisamente esa tarea. La fecha tiene su origen en la Francia del siglo XIII y está vinculada con el rey Luis IX, quien decidió reconocer socialmente a su peluquero personal, elevándolo a la condición de “hombre libre”. El gesto representó un cambio en la consideración de una actividad que, hasta entonces, estaba asociada a trabajadores de menor reconocimiento social. Con el paso de los siglos, aquella tarea vinculada principalmente al arreglo d...