Esta reforma laboral no es modernización, es una ampliación del poder patronal sobre los trabajadores
“El proyecto no tiene nada de moderno”, al considerar que vulnera derechos conquistados en décadas de lucha sindical, como la jornada laboral de 8 horas o los mecanismos de protección frente a despidos. Figuras como el banco de horas terminan por desregular la jornada laboral y precarizar la vida del trabajador, pues facilitan modificaciones unilaterales de la organización del trabajo y de la remuneración. El Fondo de Asistencia Laboral, promovido como herramienta para facilitar indemnizaciones, se financiaría con recursos que hoy ingresan a las cajas previsionales, lo que podría debilitar el sistema de seguridad social y reducir ingresos para jubilaciones. La asimetría de poder entre empleadores y trabajadores, al subrayar que la reforma fortalece al primero en la negociación individual, pese a que el trabajador carece de una posición comparable para oponerse a cambios en la jornada o condiciones de empleo. La reforma laboral, tal como está planteada...