Cheques rechazados por falta de fondos: Crecieron 205% interanual
Los cheques rechazados por falta de fondos atravesaron en octubre uno de los repuntes más fuerte en años. Según el Informe Mensual de Pagos Minoristas del Banco Central (BCRA), se devolvieron 108.979 documentos, un volumen que significó una suba interanual de 205,6%.
El dato rompe la estacionalidad habitual del instrumento, sobre todo porque el total de cheques compensados se mantuvo estable, con 5,5 millones procesados entre físicos y electrónicos.
No se explica solo por estacionalidad
El informe del BCRA no avanza sobre causas, pero el comportamiento del sistema de pagos deja pistas. La dinámica observada en los últimos meses muestra una economía que mueve volúmenes similares, pero con más tensiones financieras en comercios, pymes y proveedores.
El avance del cheque electrónico, que aportó 3,2 millones de operaciones en octubre, no impidió que creciera la morosidad.
Esa combinación explica por qué el salto de rechazos resulta tan llamativo, en donde, se triplicó la cantidad de cheques devueltos aun cuando la base operada no cambió. El fenómeno, en lugar de ser una distorsión puntual, parece responder a una mayor fragilidad en la cadena comercial.
El contexto condiciona el flujo de pagos
El mes analizado se caracterizó por una operatoria estable en otros instrumentos del sistema:
- Las transferencias inmediatas “push” en pesos sumaron 690,3 millones de operaciones, con un avance del 24,7% interanual.
- Los pagos con QR interoperable llegaron a 77,5 millones solo en octubre.
- Las tarjetas de crédito volvieron a superar a las de débito, con 175,4 millones de pagos.
Este entorno muestra que la actividad transaccional se mantuvo firme, aun con tensiones financieras. Por eso mismo, la suba del rechazo de cheques luce más relacionada a problemas de caja, financiamiento y estiramiento de plazos de pago, que a una caída de actividad.
Una señal de alerta
El salto a más de 108 mil cheques rechazados impacta en toda la cadena de valor y anticipa un cierre de año con mayor fricción financiera.
Si el estrés continúa, la morosidad de cheques podría convertirse en uno de los principales desafíos del segmento PYME durante 2026, especialmente si no mejora el acceso al crédito.
El dato no sorprende a quienes siguen de cerca la microfinanza local, pero sí confirma una realidad incómoda, en donde, la cadena de pagos está bajo presión y el problema está lejos de haber tocado techo.




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