El Trece se queda sin el pan y sin la torta
La vuelta de Mirtha Legrand al estudio más emblemático debería haber sido motivo de celebración. Sin embargo, la alegría duró poco. La ausencia de la cocinera estrella transformó lo que tenía que ser un retorno triunfal en un coctel explosivo de desilusión, bronca y advertencias. Porque la conductora transitó todas las etapas del enojo: primero la melancolía se apoderó de ella, después llegó la indignación y ahora directamente amenaza con colgar los guantes si no se revierte la situación.
Fue Paula Varela quien destapó la olla en Intrusos, revelando algo que muchos sospechaban pero nadie se animaba a confirmar: "Mirtha Legrand cree que el canal no la cuidó".
El enojo de Mirtha Legrand ante la decisión de El Trece
Ante las especulaciones que comenzaron a circular, otra periodista decidió ir al hueso y le consultó sin rodeos: "Hola Mirtha! Cómo está? Quería preguntarle si habló o va a hablar con alguna autoridad del canal para que le 'devuelvan' a Jimena. Usted la quiere mucho no?".
La respuesta no se hizo esperar y llegó con la contundencia característica de quien no tiene nada que perder: "Sí, acabo de mandarles un mensaje a Suar y Codevilla que si no vuelve Jimena yo me retiro del programa". Punto final. La Chiqui puso las cartas sobre la mesa y ahora la pelota quedó picando del lado de las autoridades del canal, que seguramente no esperaban semejante declaración.
La versión de Jimena Monteverde
Ahora bien, para entender la dimensión del conflicto hay que irnos un poco más atrás. Jimena Monteverde no desapareció del mapa por capricho ni por desinterés. La realidad es que la chef está triunfando con "La cocina rebelde", su flamante programa, y ese éxito tiene un costo: la superposición de horarios.
En diálogo con "A la tarde", por América TV, Monteverde abrió su corazón y dejó en claro que la situación la desborda: "No se si no estoy más con ella". La frase quedó flotando en el aire, cargada de incertidumbre. Pero enseguida agregó: "No pude grabar porque se me superpone la grabación con el vivo. Esperemos que se arregle".
La tristeza de Jimena es palpable y genuina. "Estoy triste, porque amo a Mirtha como todo el mundo, estuve hablando con ella y ojalá se pueda arreglar", confesó sin ocultar su angustia, al mismo tiempo que reveló: "Me enteré dos días antes, tenía organizado todo para ir a grabar".
Sin embargo, la cocinera defendió su posición con argumentos sólidos: "Fue todo sobre el momento, tenía acá planeado para grabar. Obviamente que es mi programa, estamos en vivo". No es un berrinche ni un desplante. Es la realidad de alguien que tiene compromisos propios y responsabilidades profesionales que atender. Pero lo más significativo llegó cuando decidió señalar a los verdaderos responsables de resolver el problema: "Es una cosa que escapa de mi". Traducción: que los gerentes de la señal muevan las fichas y encuentren la solución, porque el inconveniente no es de las protagonistas sino de la logística del canal.
Ahora todos los reflectores apuntan hacia la emisora del solcito. ¿Qué
hará El Trece? ¿Cederá ante el planteo de su figura más emblemática o
mantendrá la estructura actual arriesgándose a perder a Mirtha? El canal
se encuentra en una encrucijada donde cualquier movimiento puede
derivar en una crisis mayor. Porque si algo dejó claro este episodio es
que la paciencia de la Chiqui tiene límites, y cuando ella marca una
línea, no hay vuelta atrás.


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