INTA: 100 puestos de trabajos entre jubilaciones, retiros voluntarios, renuncias y salida de becarios
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. En medio del ajuste impulsado por el Gobierno nacional, el organismo enfrenta un proceso de reducción de personal, retiros voluntarios, cierre de agencias y recortes presupuestarios que generaron una creciente tensión gremial en distintos puntos del país.
En Santa Fe, donde funcionan las estaciones experimentales de Rafaela, Oliveros y Reconquista, el impacto ya comenzó a sentirse. Desde el gremio APINTA advierten sobre pérdida de profesionales, debilitamiento territorial y riesgo de cierre o fusión de agencias de extensión rural, en una provincia clave para la producción agropecuaria y lechera.
En ese contexto, el delegado gremial Emanuel Orellano describió un panorama crítico para la estructura regional del organismo y alertó sobre las consecuencias que podría tener el ajuste en la investigación, el desarrollo tecnológico y el acompañamiento a productores. “Venimos perdiendo una gran masa de trabajadores en el INTA, lo cual afecta muchísimo a la región”, sostuvo.
Según explicó, solamente en la provincia de Santa Fe ya se perdieron más de 100 trabajadores y cerraron dos agencias de extensión rural. En el caso de Rafaela y sus dependencias territoriales, estimó que alrededor de 70 personas dejaron de formar parte del organismo entre jubilaciones no reemplazadas, retiros voluntarios, renuncias y becarios que abandonaron sus funciones por los bajos salarios.
El delegado insistió en que el impacto del ajuste excede lo laboral y afecta directamente al entramado científico, educativo y productivo construido durante décadas. “El INTA no son los edificios ni los laboratorios. El INTA son las personas formadas, la masa crítica y las capacidades técnicas para desarrollar ciencia y tecnología”, afirmó.
Además, destacó el vínculo histórico del organismo con escuelas técnicas, universidades, productores y centros de investigación nacionales e internacionales. “El INTA genera una masa crítica en el territorio que enriquece a la sociedad en general. Todo eso se está perdiendo”, sostuvo.


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